En el mundo del tarot, una pregunta común pero fácilmente pasada por alto es: ¿por qué algunos lectores despliegan las 78 cartas completas y las analizan capa por capa, mientras que otros usan solo los 22 Arcanos Mayores y van directo al núcleo? Esto no es solo una diferencia de costumbre, sino una división entre dos caminos filosóficos y dos técnicas prácticas. Comprender sus raíces nos ayuda a elegir nuestras herramientas con mayor claridad, en lugar de quedar atrapados por ellas.
I. La encrucijada de la historia: la fusión del sistema Waite y los naipes

La base del tarot moderno fue establecida en gran medida por el Tarot Rider-Waite-Smith, dibujado conjuntamente por Arthur Edward Waite y la artista Pamela Colman Smith en 1909. Este mazo fue el primero en unificar altamente las imágenes y el sistema simbólico de las 78 cartas (22 Arcanos Mayores + 56 Arcanos Menores) y en difundirlas ampliamente. Antes de esto, las cartas del tarot eran más bien naipes de juego, y su sistema adivinatorio estaba más disperso. Por lo tanto, usar las 78 cartas es, en esencia, abrazar un "sistema de espejo de la vida" completo, complejo y rico en detalles, que intenta usar los 56 Arcanos Menores (divididos en cuatro palos —Bastos, Copas, Espadas y Pentáculos—, con 14 cartas cada uno) para reflejar situaciones concretas de la vida cotidiana, relaciones interpersonales, patrones de pensamiento y el plano material.
En cambio, centrarse en los 22 Arcanos Mayores puede considerarse un camino de "regreso a la esencia" o de "simplificación". Los Arcanos Mayores, desde "El Loco" hasta "El Mundo", describen una narrativa grandiosa de evolución del alma, lecciones de vida, giros importantes y revelación última. Este uso puede estar más cerca de ciertas corrientes esotéricas tempranas, o limitado por las enseñanzas de escuelas específicas (como ciertas ramas de la Cábala o del Amanecer Dorado), enfatizando una lectura de lo espiritual, lo arquetípico y lo relacionado con el destino.
II. Las 78 cartas completas: el caleidoscopio de la vida, el océano del detalle

Cuando un lector activa las 78 cartas, está invocando un sistema altamente contextualizado y narrativo.
Detalle inigualable: los Arcanos Menores ofrecen cartas con gran sensación escénica como "Dos de Copas" (relación armoniosa), "Tres de Espadas" (desamor) o "Nueve de Pentáculos" (abundancia material). Cuando la pregunta involucra eventos concretos (como "¿Tendrá éxito esta colaboración?"), los Arcanos Menores pueden dar indicios precisos sobre comunicación (Espadas), emociones (Copas), recursos (Pentáculos) y acción (Bastos), haciendo que la lectura parezca una película en miniatura.
Riqueza de tiradas: tiradas comunes como la Cruz Celta o la tirada de relación espacio-temporal fueron diseñadas desde el principio para acomodar 10 o incluso más posiciones, revelando los Arcanos Mayores las influencias macro y llenando los Arcanos Menores los detalles concretos y las sugerencias prácticas, formando una cadena causal tridimensional.
Público adecuado: aficionados y tarotistas profesionales que buscan consejos concretos, resolver confusiones prácticas (carrera, finanzas, detalles de relaciones), que disfrutan de lecturas narrativas y que tienen suficiente tiempo y energía para estudiar a fondo los complejos significados de los 56 Arcanos Menores.
III. Los 22 Arcanos Mayores: la estrella polar del alma, la pureza de la energía

Adivinar solo con los 22 Arcanos Mayores es un método altamente abstracto, enfocado en la energía y en el tema central.
Despojar lo trivial, ir directo al núcleo: cada carta de los Arcanos Mayores representa un arquetipo poderoso, una etapa vital importante o una lección del alma (como "La Rueda de la Fortuna", que representa la impermanencia y el cambio de suerte, o "El Juicio", que representa el despertar y el llamado). Cuando la pregunta gira en torno a "¿Cuál es la dirección de mi vida?" o "¿Cuál es la esencia de esta relación?", los Arcanos Mayores pueden filtrar el ruido cotidiano y revelar la energía y las posibilidades más fundamentales.
Un escenario para la intuición y la lectura energética: como la información de las cartas está más condensada y carece de los "anclajes" situacionales concretos de los Arcanos Menores, esto exige más que el lector dependa de una fuerte intuición, de una percepción profunda de los símbolos y de una conexión directa con la energía del consultante. Se parece más a un "diagnóstico energético" o a una "guía espiritual" que a un análisis argumental minucioso.
Eficiencia y pureza: el proceso de barajar, sacar cartas e interpretar es más rápido y no se enreda fácilmente en detalles. Es adecuado para adivinaciones meditativas rápidas, para sacar una carta de guía diaria, o cuando la pregunta del consultante es en sí misma muy macro o abstracta.
Público adecuado: practicantes que buscan crecimiento espiritual, que se centran en la transformación interior, que tienen costumbre de lecturas intuitivas, que creen que "menos es más", o principiantes que quieren construir primero una comprensión profunda de los Arcanos Mayores.
IV. ¿Cómo elegir? La clave está en tu pregunta y tu propósito
Elegir 78 o 22 cartas no tiene superioridad ni inferioridad, solo "adecuación". Pregúntate tres cosas:
- La naturaleza de la pregunta: ¿es un evento concreto ("¿Debería aceptar esta oferta de trabajo?") o una dirección abstracta ("¿Cuál es el tema actual de mi vida?")? Lo primero se adapta mejor a las 78 cartas; lo segundo puede ser más incisivo con las 22.
- Tus habilidades y preferencias: ¿dominas los matices de los Arcanos Menores o se te da mejor captar el flujo de las grandes energías? ¿Tu intuición se inclina más hacia la narrativa o hacia el símbolo?
- La expectativa de la adivinación: ¿necesitas una lista detallada de acciones o una lámpara que ilumine el camino? Lo primero requiere la riqueza de detalles de las 78 cartas; lo segundo puede satisfacerse mejor con la revelación pura de las 22.
Muchos tarotistas experimentados las usan de forma combinada: para preguntas complejas, primero analizan por completo con las 78 cartas y luego extraen la energía central de los Arcanos Mayores; o primero fijan el tema central con los 22 Arcanos Mayores y después profundizan con las cartas relevantes de las 78. Las herramientas están vivas; lo clave es el diálogo que estableces con ellas.
Conclusión: la herramienta sirve a la verdad, no al revés
La complejidad de las 78 cartas y la pureza de las 22 son como el gran angular y el teleobjetivo de un telescopio: observan el mismo cielo estrellado. Lo verdaderamente importante es tu capacidad de resonar con el alma del consultante a través de las cartas. Comprender los orígenes y el poder de los distintos sistemas no sirve para aferrarse a "cuántas cartas hay que usar", sino para que, al tomar el mazo, sepas con claridad: qué lenguaje estoy eligiendo para escuchar la respuesta que da la vida.
